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LA REALIDAD DE LOS HOSPITALES

ESTETOSCOPIO (04/06/2006 08:06)

DEJEN DE DEFENDER A LOS CUBANOS AYUDEN A LOS HOSPITALES......
ESTA ES LA REALIDAD BOLIVIANA... DONDE ESTA LA PLATA....
NUESTROS MEDICOS NO TIENEN OPORTUNIDAD.... LOS ITEMES...DONDE ESTAN AHORA? LOS OFRECEN...PEREDO ES EL SUPERHOMBRE DEL MAS OFRECE QUE......

EXTRAIDO DEL DIARIO El Deber 4 de Junio del 2006
El 8 de abril Ermitaño Cocaña, que trabajaba como plomero, recibió una fuerte descarga eléctrica que quemó el 51 por ciento de su cuerpo. De condición humilde, este hombre, de 50 años, no tuvo otra opción que acudir al hospital San Juan de Dios para ser asistido, ya que este nosocomio es más conocido como el hospital de los pobres.
Postrado en una angosta cama, Ermitaño tiembla de dolor; una sábana blanca cubre su cuerpo convertido en una sola llaga cubierta de pus y sangre, él apenas logra emitir gemido. “Es triste, no podemos hacer más por él, hemos improvisado esta pieza pero él necesita estar en una sala de quemados con los equipos y medicamentos necesarios para evitar cualquier infección”, comenta la jefa de piso de cirugía de dicho centro asistencial, María Esther Montaño. La funcionaria lamenta que este hospital no disponga de una sala de quemados ni del personal necesario para atender la demanda de los pacientes.
En este servicio de internación son apenas siete las enfermeras que trabajan en los diferentes turnos, ellas se encargan de atender a 72 pacientes, lo que significa que cada una de ellas brinda asistencia a un promedio de 10 enfermos, cuando lo indicado es de cuatro.
El director de este nosocomio público, Wálter Saucedo, explicó que con apenas 118 médicos y 174 enfermeras este hospital atiende un promedio de 9.000 pacientes al mes. Por día alrededor de 300 personas acuden a este centro, de las cuales entre 15 y 20 enfermos no logran internarse por falta de camas; en quirófano un promedio de 10 cirugías quedan pendientes.
“Sin tan sólo contáramos con un fondo social para indigentes y personas de extrema pobreza, nos serviría de mucho”, manifestó el galeno.
“Los otros hospitales, cuando ven que los pacientes no pueden solventar su recuperación, nos lo deriban acá. Ni se diga cuando son indigentes. Somos el único hospital que los recibe. Categorizamos a los enfermos, pero tampoco podemos exigirles si no tienen plata”, expresó a su vez la visitadora social Martha Rivero, que desde hace 18 años trabaja en este centro.
Las necesidades rondan en cada una de las salas de este nosocomio. Por ejemplo, en la de neumotisiología. Marcos Marañón, de 27 años, padece de tuberculosis y por día su madre, María Victoria Pitaré, tiene que sacar de donde sea la suma de Bs 200 para comprar medicamentos y conseguir donantes de sangre.
Es que el hospital San Juan de Dios, que recientemente cumplió 174 años de funcionamiento, también celebró un año más de necesidad y de esfuerzo, pues cada día es una lucha por subsistir y encarar sus falencias con los pocos recursos que maneja.
La historia de Ermitaño y de Marcos se repiten a cada momento en este lugar. En la opinión de los médicos y de las enfermeras, el San Juan de Dios funciona porque ‘Dios es grande’ y gracias a los malabares que hacen los que la administran.
Actualmente, este nosocomio se ha trazado la meta de acreditar en primer grado como hospital de tercer nivel.
El director comentó algunos de los proyectos que se están desarrollando para mejorar la infraestructura y el equipamiento, pero es consciente de que la falta de personal y de recursos económicos limitan el interés de sacar adelante a este hospital. “Malabares es lo que hacemos a diario. Por ejemplo, en cirugía disponemos del personal necesario, pero la falta de quirófano nos obliga a postergar las intervenciones quirúrgicas, lo que se convierte en un riesgo, pues algunas son de extrema urgencia. Otro problema es que no todos los médicos ni todas las enfermeras trabajan a tiempo completo”, comentó el médico. Sin embargo, destacó que desde hace cuatro años se ha logrado levantar algunos muros y se ha mejorado varios ambientes, gracias a donaciones de personas particulares, al dinero que otorga la Alcaldía y a los recursos propios que genera el mismo hospital.
El pabellón Sandóval, el comedor, el sector de pensionado y medio pensionado, los pasillos para el paso de los pacientes y los nuevos inmobiliarios y equipos en algunos ambientes demuestran que este centro busca superar sus carencias.
“Pedimos 11 millones de bolivianos para encarar nuestras necesidades y refaccionar los ambientes en esta gestión, pero el municipio sólo nos pudo entregar 2,5 millones, por eso es lento el trabajo. Tampoco recibimos ayuda de ningún organismo internacional, pero sí de personas e instituciones de beneficencia”, señaló Saucedo.
Adelantó que para esta gestión se tiene previsto habilitar los seis quirófanos, que por falta de equipos y de infraestructura, desde hace varios años, están cerrados. Actualmente sólo operan cuatro. “También vamos a tener una sala intermedia de terapia, pero ese trabajo por el momento está paralizado”, añadió el director.
Otro dolor de cabeza de los responsables de este hospital es la infraestructura. Según el doctor Saucedo, muchos de los ambientes son tan antiguos que al momento de la reconstrucción habrá que tumbar todo y volverlo a levantar.
El jefe del Servicio de Neumotisiología (tuberculosis), Jorge Arce, lamentó que el Gobierno no valore el esfuerzo de los médicos bolivianos, ya que en el San Juan de Dios los profesionales tienen que lidiar con cada situación por demás de desgarradora y muchas veces sacan plata de sus bolsillos para ayudar a los enfermos.

Cantidad de médicos y enfermeras

MÉDICOS
Son 118 en total
39 trabajan tiempo completo y son pagados por el Gobierno.
47 prestan servicio medio tiempo y también el Estado cubre sus sueldos.
20 son subvencionados por el Plan de Ayuda a la Pobreza.
Uno solventa el mismo hospital.
Dos cubre la Prefectura.
Nueve trabajan mediante riesgo compartido.
ENFERMERAS
En total son 82.
33 son licenciadas.
36 son pagadas con fondos propios del hospital.
Cinco corresponden a la compra y venta de servicio.
Cinco corresponden al Plan de Ayuda a la Pobreza.
Tres tienen ítems de la Prefectura.
AUXILIARES
Son 147 en total.
111 tienen ítems.
26 tienen el sueldo cubierto por fondos propios.
Dos por compra y venta de servicios.
Cuatro son del Plan de Ayuda a la Pobreza.
Cuatro son pagadas por la Prefectura.

Gastos mínimos por paciente

Consulta: entre Bs 10 y 15.
Internación: pensionado Bs 150, medio pensionado Bs 70
Cirugía, lo mínimo que paga un enfermo para una intervención quirúrgica no delicada es entre los Bs 1.200 y 1.500.
Davosan gratuitamente dota de medicamentos a los pacientes de escasos recursos.

Lo que se ha hecho y lo que falta por hacer

Obras concluidas o en ejecución
Pabellón Sandóval. Este ambiente es ocupado por la parte administrativa. Se refaccionó todo el edificio que consta de dos pisos.
Pensionado y medio pensionado. También se mejoraron estos ambientes para brindarle un mejor servicio al paciente.
Ex pabellón de traumatología. Dentro de un par de semanas será inaugurada la obra. Allí van a operar los departamentos de archivo, almacén y la biblioteca para los médicos.
Comedor. El salón ha sido transformado, dispone de los mesones y demás utensilios.
Galerías. Los pacientes ya no son expuestos al sol ni a la lluvia cuando tienen que ser trasladados de una sala a otra, pues los pasillos que conectan una sala con otra disponen de techo.
Jardines. Se le ha dado mayor importancia al aspecto estético.
Depósito de basura. Dentro de un par de semanas será inaugurado este sector. Los desechos hospitalarios tendrán un lugar específico en el que se seleccionarán los residuos comunes de los peligrosos para evitar contaminaciones.

Obras paralizadas o que este año no se ejecutarán
Sala de terapia media. Tuvieron que paralizar esta obra, porque no disponen de los recursos necesarios, ya que cuando se encontraban levantando los nuevos muros, las instalaciones de cañería estaban rotas y en el presupuesto no estaba previsto para este trabajo.
Sala de quemados. No dispone de una sala de quemados. Los pacientes comparten el ambiente con los que son sometidos a cirugías abdominales.
Quirófanos. De los diez quirófanos sólo funcionan cuatro, pero se tiene previsto habilitarlos todos en esta gestión.
Ambientes de recuperación. Los enfermos prácticamente están apretados en los pabellones, pues el espacio entre una cama y otra es escaso. La Dirección piensa solucionar este problema en los siguientes meses.
La morgue. Esta sala necesita una refacción, pero en esta gestión no se ha presupuestado su mejoramiento.
Mantenimiento. Hay el espacio para instalar los departamentos de plomería y carpintería, pero no hay recursos para habilitarlos.

Las mejoras

Pabellón Sandóval
En el año 1992, cuando hubo la epidemia de cólera en Santa Cruz, esta estructura se vino al suelo porque las lluvias ablandaron el techo. Por seguridad y por la falta de dinero, este pabellón fue clausurado y permaneció así durante mucho tiempo. En la actualidad, allí se desarrollan las actividades netamente administrativas, dispone de mobiliario nuevo.

Medicina interna
Los convenios con las diferentes universidades, que tienen en su currícula la carrera de Medicina de alguna manera, son un soporte importante, pues los estudiantes se convierten en soportes clave y necesarios, ya que siguiendo la orientación de los profesionales éstos ayudan y brindan atención a los pacientes.

Ex sala de traumatología
Esta estructura corresponde a lo que será la nueva sección de archivos, biblioteca y almacen. Según el director del nosocomio, en tres semanas más esta obra estará concluida y lista. Ahí también se cambió toda la instalación de electricidad y de cañerías, pues las que habían cumplieron su vida útil.

Con ayuda se creó la sala de tuberculosis
Rómulo Ruiz / Médico neumólogo

El hospital San Juan de Dios es un referente para las personas de escasos recursos. Todos los médicos y enfermeras que trabajan ahí tienen vocación de servicio, es impresionante y valeroso el trabajo que realizan, nadie puede menospreciar lo que hacen. Por motivo de salud estoy de baja médica desde hace tres meses, pero ya llevó 25 años de servicio en este hospital. No se puede negar que la dirección de Saucedo, ha sido y es, dura y sacrificada, pues muchas obras se han hecho en su gestión y otras están por ejecutarse. Aunque es cierto que falta mucho por hacer, el hospital está en un proceso de recuperación. Es firme la intención de acreditarlo en primer grado. Es un centro de salud importante, pero lamentablemente requiere de recursos económicos para encarar como es debido sus carencias. En lo que a mí me concierne, fui el que creó gradualmente y con ayuda de damas voluntarias, de mi familia, de religiosas y del mismo hospital, la sala de neumotisiología (tuberculosis) en 1981. Esta sala también se convierte en un referente, ya que los enfermos con problemas pulmonares logran ahí encontrar a los médicos y especialista adecuados para encarar sus males. Vienen de todas partes del país, sobre todo del oriente boliviano y del Chaco. Me atrevo a señalar que todos los que trabajan en este nosocomio son hombres y mujeres conscientes de su responsabilidad. La falta de recursos humano y económicos nos limita y no permite que el paciente reciba la atención necesaria y oportuna, pero dentro de las posibilidades y gracias a las donaciones de medicamentos la mayoría de los pacientes logra minimizar sus gastos. Los profesionales que se desempeñan ahí son capaces.


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